martes, 17 de mayo de 2011

Que feo cuando te pasa ésto. Que feo cuando un flash, o una pequeña cosa te hace remover todo el pasado, ese que siempre y día a día intentas desterrar. Que feo cuando ese pequeño detalle te remonta a ese gran momento, que suele ser feo, ese ruido, ese lugar, esa escena. Que feo es cuando te das cuenta que te encontrás en otra realidad, y ya muy distinta a la anterior. Que frustrante es el sentir la necesidad de oprimirse, la necesidad de callar, la necesidad de no gritar, y a la vez poner esa cara de 'happy birthday' que como siempre todo tu alrededor suele aceptar, pero eso no esta mal, si al fin y al cabo eso es lo buscado. Que frustrante es sentirse abatido, demolido, impotente, el sentir que caíste hasta ahí abajo, donde ya nada importa. Que irónico es el escuchar muchas cosas de los demás, y decirles exactamente lo contrario, que hay muchas maneras por las cuales deberíamos ser felices. Y es que sí las hay, sé que cada persona en su realidad tiene sus propias razones para ser feliz y brillar día a día. Sé que la gente no es del todo buena, ni del todo mala. Y también sé que debería poner en práctica mis propios consejos eventualmente, debería el intentar ser feliz, y dejar de aparentar serlo. Sé que todo esto que digo sonará ilógico, pero solo yo se de que estoy hablando.
En otros términos, gracias Gonzalo por terminar de arreglar mi día, fue perfecto, gracias de verdad, no se que haría sin vos, pedazo de hijo de puta. Como entender, como entender en que carajo me metí? No lo sé, no hay respuestas. La felicidad en estos días se convierte en un bien escazo, y gracias por sacármelo corazón.
Nahu ahora más que nunca no puedo dejar de pensar en vos. Te juro que te necesito y mucho, ya no se que hacer, me iría con vos sin pensarlo, pero pensando al mismo tiempo que me vas a pegar, jajajja y no quiero ir al psicólogo, y no voy a ir, demás está decirlo. Vos y yo lo sabemos, sabemos como son las cosas, sabemos como son NUESTRAS cosas. Gracias amor, leí tu carta una vez más y lloré como la más idiota de las quinceañeras existentes en la faz de la tierra, pero no me importa, me hizo feliz. Te extraño, y necesito que me susurres una vez más eso, lo necesito, lo sabes vos y lo se yo. Que más da.

T e e x t r a ñ o