domingo, 29 de enero de 2012

Ahora me encuentro más serena, a la orilla del río paraná.. aunque aún así no puedo conciliar mi paz interior. Miro el lugar, miro el río, escucho los grillos y los pájaros cantar y aún así esa cosa muy dentro mío no cesa. El porqué es una pregunta que no tiene el respuesta, el basta no tiene fuerza alguna y el adiós es una palabra que todavía no tiene significado, porque no lo se.. pero confío en que algún día lo entenderé. Se pasan las horas, los días, las semanas, y desgraciadamente, los meses, y mi posición es la misma. Quizás sea porque soy yo la que no está dispuesta a cambiar, como quien dice, el salir de mi zona cómoda no es una opción.. y se que eso está muy mal. El tiempo es como una cruz que llevo en la espalda, porque.. ¿Quién dijo que el tiempo lo cura todo?